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AVACU valora la fusión de Bankia y CaixaBank  y cómo puede afectar a los consumidores

AVACU valora la fusión de Bankia y CaixaBank y cómo puede afectar a los consumidores

17/09/2020

Valencia, 17 de septiembre de 2020. El proceso de absorción de Bankia por parte de CaixaBank, iniciado hace unas semanas, está provocando en los clientes de ambas entidades algunas dudas sobre qué puede ocurrir una vez se haya hecho efectivo y si esa fusión puede afectarles de alguna forma en los productos que tengan suscritos con alguna de ellas, como pueden ser hipotecas, tarjetas, fondos de pensión, seguros...

Desde la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios entendemos, en primer lugar, que la primera consecuencia es que esta fusión va a traer consigo, como ya ha ocurrido en otros procesos similares, una reducción en el número de oficinas bancarias. El cierre de algunas oficinas va a redundar en una peor atención en el servicio prestado, especialmente en el caso de zonas rurales, donde el cierre de una oficina puede ocasionar que los usuarios de determinadas poblaciones se pudiesen quedar sin servicio.

Además, esta fusión va a generar una menor oferta de cara a los usuarios, que se van a encontrar con menos opciones para comparar y poder elegir aquella entidad que mejores condiciones le ofrezca o que mejor se adapte a sus necesidades, y recordemos que la principal arma del consumidor reside en la capacidad de elegir entre múltiples ofertas.

Hasta que la fusión no se haga efectiva no se podrá saber de qué manera acabará afectando directamente a los productos suscritos por cada cliente, pero podría ocurrir que algunos de ellos vieran incrementadas las comisiones por mantenimiento o servicio o un cambio en las condiciones de contratación de algunos productos. Por ello, desde AVACU entendemos que, ante cualquier cambio o modificación que la entidad realice de manera unilateral, que siempre debe ser avisada con antelación y por escrito, el usuario se informe y lea bien las nuevas condiciones que se le indiquen y, en caso de no querer aceptarlas, solicite de manera fehaciente la cancelación de ese contrato, la cual no debería suponerle ningún coste o penalización. Y, en caso de que el consumidor decida cambiar de entidad, es importante recordar que revise siempre previamente las condiciones que le oferten en esa nueva entidad.